Retro Review Castles [Recordando]

Si miráis el histórico de la sección Recordando, habréis visto que muchos de los que he analizado son aventuras gráficas, el género donde más me prodigué en mi época de jugador juvenil. Pero en el presente haré un cambio de tercio y comentaré un juego de estrategia desarrollado por Quicksilver y distribuido por la entonces poderosa Interplay, he aquí: Castles.

Hoy os voy a hablar de un juego que es muy probable que no conozcáis, ya que no fue un juego que marcara una época, ni siquiera destacaba en ningún aspecto en particular. Sin embargo, fue un juego que por razones que desconozco, quedó en mi memoria cuando lo jugué y aún me acuerdo de este simpático pollo, llamado Alfred Chicken.

Al escuchar The Secret of Monkey Island todos los gamers deberíamos guardar silencio en señal de respeto a tan magna obra. Son pocos los juegos grabados de forma permanente en la mente de los jugadores, y el presente es uno de los privilegiados, gracias a sus innumerables virtudes y podría decirse que inexistentes defectos.

Por la época de Nintendo 64, la compañía Nintendo aún cuidaba mucho de que los juegos que salían para sus plataformas fueran adecuados a su política, y esto significaba que no fueran excesivamente violentos, con referencias sexuales y otras temáticas dirigidas únicamente al público adulto. De hecho, fueron muy pocos los juegos con una calificación para adultos que salieron para esta consola. Pues bien, con este panorama llegó Conker's Bad Fur Day, un juego de Rare que no dejó a nadie indiferente.

A mediados de los 90 se produjo un cambio que revolucionó el mundo de la informática en general y el de los videojuegos en particular: el cambio del soporte físico a las nuevas tecnologías ópticas. La irrupción del CD con su enorme capacidad respecto a sus coetáneos (disquettes y cartuchos principalmente) dió muchas más posibilidades a los desarrolladores que ya no tenían que preocuparse en exceso por la capacidad del soporte de almacenamiento.