El protagonista de nuestro artículo de hoy es Goliath Depot, un juego inspirado en los arcades plataformeros de los años 80 en los que teníamos que ir superando diferentes pantallas estáticas, sin ningún tipo de scroll, conocidos como juegos single-screen o de pantalla única. Nos encontramos ante un juego muy divertido y con bastantes extras para darle rejugabilidad.

Review de Genopanic [Artículo]

El juego del que os voy a hablar hoy lo conocí el año pasado, el cual me cautivó a primera vista por su ambientación espacial y su bonito pixelart. Probé la demo disponible en Steam y poco después una beta cerrada y me gustó mucho su planteamiento. Ahora he jugado a su versión final y me he encontrado con un juego que me ha divertido y fascinado con su peculiar mundo.

A lo largo de los años los juegos se han ido haciendo más y más complejos, ya sea añadiendo mecánicas nuevas, más botones para interactuar o elaboradas historias. Esto por una parte es positivo, pero por otra se ha ido perdiendo esa inmediatez que tenían los juegos de antaño. No obstante, aún podemos encontrar juegos actuales que ofrecen este tipo de experiencia arcade. Un gran ejemplo de ello es Slam and Roll, un estupendo y divertido juego inspirado en los arcade de los 90 del tipo "Stage Clear" pero añadiendo mecánicas actuales.

Uno de los géneros por los que tengo debilidad son las aventuras point and click, sobre todo si son de corte retro. Si a ese género le sumamos una temática de fantasía medieval ya tiene toda mi atención. Por eso en cuanto conocí The Legend of Skye quedé prendado totalmente. Probé la demo y me gustó mucho, y ahora que he podido disfrutar del juego completo puedo decir que es un título que gustará a cualquier fan del género.

Aunque los primeros ordenadores personales se originaron en los años 70, fue en el década de los 80 cuando estos ganaron popularidad y empezaron a distribuirse en mayor medida en todo el mundo. Entre los fabricantes de ordenadores se encontraba la compañía Commodore, la cual rompió moldes en 1982 con su C64, uno de los ordenadores mejor vendidos del momento. Al C64 le siguieron otros ordenadores de la compañía, entre ellos la familia de Amiga, la cual destacó por sus increíbles prestaciones. El modelo más vendido de esta familia fue el A500, un modelo más asequible que otros de la misma familia pero igualmente con una gran capacidad gráfica y sonora que lo hacía perfecto para aplicaciones multimedia y, por supuesto, videojuegos. En este artículo os voy a hablar de un libro dedicado a este portento tecnológico de los 80.