Volvemos a los juegos de puzzle con E-Motion, un juego que llamaba poderosamente la atención (en su edición europea) por tener en la portada el rostro de Einstein, y no hace falta ser muy espabilado para darse cuenta que el propio título hace referencia a tan afamado científico y su fórmula. Sin embargo, esto fue una estrategia de marketing, puesto que en Estados Unidos se llamó The Game of Harmony. Incluso se trabajó con el nombre de Sphericule en fases tempranas de su desarrollo.

Cuando era pequeño, una de las cosas que me encantaba hacer era ir al salón recreativo, aunque solamente fuera para ver los imponentes juegos que se mostraban en aquel lugar. Uno de los juegos que siempre me llamó mucho la atención fue Joe & Mac, tanto por su estética como por su jugabilidad. De Joe & Mac ya escribimos hace unos cuantos años, así que hoy le toca el turno a Spin Master, un arcade que bebe directamente del título de los cavernícolas, pero con algunos cambios que le dan personalidad propia.

Hace un tiempo (seis años para ser concretos) os hablábamos de The Castle of Dr. Brain, el archiconocido juego de puzzles e ingenio desarrollado por Sierra, porque no todos sus títulos de éxito iban a ser aventuras gráficas. Sin embargo, además de lo original de sus puzzles, una de las cosas que llamó la atención de este título, es este toque aventurero a medida que desentrañabas el misterio resolviendo puzzles, aderezado con un genial diseño gráfico.

Los juegos de espías siempre han estado a la orden del día en el mundo de los videojuegos, abarcando géneros variopintos como infiltración, shooter en primera persona o conducción. En esta ocasión nos vamos a principios de la década de los 80 para hablar de Spy Hunter, un título que mezcla conducción y acción, el cual cosechó un gran éxito en los salones recreativos de la época.

A mediados de los 90, las aventuras gráficas empezaban a dar signo de agotamiento. El género que había arrasado a finales de los 80 y principios de los 90, veía seriamente peligrar su posición dominante, ante el empuje de otros géneros que, espoleados por el progreso tecnológico, se estaban empezando a hacer un hueco, cómo los shooters.