La mítica serie Castlevania de Konami, especialmente en sus inicios, se desarrolló casi íntegramente en plataformas de Nintendo. Sin embargo, y cómo suele pasar con tantas cosas, hay remarcables excepciones. Castlevania: The New Generation fue el título que apareció para Mega Drive (Castlevania: Bloodlines en EEUU y Castlevania: Vampire Killer en Japón), un juego a reivindicar que fue objeto de críticas por aquellos que no entienden que los videojuegos y sus plataformas no son equipos de fútbol dónde solo puedes escoger uno.

Hoy toca hablar de uno de los pesos pesados de la historia de los videojuegos. El protagonista de hoy no es otro que Out Run, un arcade de conducción creado por Sega, el cual revolucionó los salones recreativos de los años 80 a nivel mundial y se convirtió en uno de los juegos más influyentes del género. Cualquiera que conozca el juego reconoce su excelente puesta en escena, un flamante Ferrari rojo en un paisaje paradisíaco, conducido por un hombre acompañado de una chica rubia.