Recordando
Retro Review Combat School

Boina verde en ciernes

Uno de los juegos más populares de Konami para las arcades de finales de los 80, sin duda alguna fue el juego del que hoy hablaremos: Combat School (en algunos lugares se conoció como Boot Camp). ¿Hay algo más americano que alistarse en el Ejército y entrenarte para formar parte del Cuerpo de Marines? Seguramente no, por eso nuestros protagonistas, el moreno Nick y el rubio Joe no dudan en acudir al campo de entrenamiento y convertirse en unos auténticos soldados.

El juego en algunas de sus fases, es muy parecido al juego de atletismo Track & Field, también de Konami.  Podía ser jugado contra la CPU o bien contra un segundo jugador. Básicamente, el juego consiste en superar siete pruebas de árduo entrenamiento militar para ser admitido en el Ejército. Las detallamos a continuación:

Prueba 1 - Carrera de obstáculos o pista americana: Pantalla de scroll lateral machacateclas donde debemos ir corriendo y sorteando los obstáculos, consistentes en dos tipos de muros, unos bajos que podremos saltar y unos altos que deberemos escalar. También aparece la clásica escalera horizontal que deberemos superar agarrándonos a los diferentes hierros y avanzando. La deberemos completar en el tiempo establecido.

Prueba 2 - Campo de tiro número 1: En la segunda pantalla, nos encontraremos con nuestro personaje apostado a manos de una metralleta. Deberemos mover el cursor y disparar a las diferentes dianas que van apareciendo al grito de nuestro sargento: "Fire, Fire!". Necesitamos destruir un número determinado para pasar la prueba, pero cuantas más destruyamos más puntos ganaremos.

Prueba 3 - Carrera Iron Man: Parecida a la primera prueba, pero la vista es aérea y el scroll vertical. En esta pantalla deberemos sortear otro tipo de obstáculos mientras corremos, como charcos o rocas que deberemos saltar, ríos por los que deberemos cruzar por el puente y siempre evitando meternos en la hierba alta, ya que nos ralentizaremos. También hay una parte que deberemos cruzar el río a nado evitando los troncos o utilizando una canoa. Como en la primera prueba, tenemos un tiempo limitado para completar la pantalla.

Prueba 4 - Campo de tiro número 2: Prueba similar al primer campo de tiro, pero en lugar de estar apostado, estaremos de pie con nuestra metralleta y nos podremos desplazar horizontalmente mientras destruímos los vehículos móviles que van apareciendo. Necesitaremos destruir un número determinado de dichos vehículos para pasar la pantalla.

Prueba 5 - Pulso: Sí, has leído bien, la quinta prueba consiste en el clásico pulso. Otra pantalla en la que deberemos apretar los botones lo más rápidamente posible para que nuestro contrincante dé su brazo a torcer.

Prueba 6 - Campo de tiro número 3: Prueba idéntica a la primera, pero además de dianas normales aparecerán otras con la silueta de nuestro sargento, que no deberemos destruir. Como siempre, para pasar la prueba tendremos que destruir un número determinado.

Prueba 7 - Combate contra el instructor: Esta prueba debe ser la más gratificante, ya que tendremos la oportunidad de medirle el lomo a nuestro sargento instructor. Es una pelea al estilo de los juegos de lucha como Street Fighter, salvando las muchas distancias óbviamente.

Si no superamos una de las pruebas, nuestro sargento nos castigará con una prueba adicional que tendremos que superar si no queremos perder la partida. Se trata de hacer una serie de dominadas en un tiempo determinado. ¡Vaya con nuestro sargento!

Una vez superadas las siete pruebas, nos graduaremos en la Academia Militar y, dependiendo de los puntos obtenidos, veremos la clasificación con el rango militar obtenido.

Sin embargo, el juego no acaba aquí. Hay una última pantalla donde deberemos rescatar al presidente y a los rehenes de un grupo terrorista. En esta pantalla de scroll lateral y de tintes beat-em 'up deberemos poner en práctica todo lo aprendido en tan duro entrenamiento y salir airosos. 

Sin duda alguna, Combat School es un juego divertido, pero puedes acabar bastante cansado por tener algunas pantallas machacabotones y por ir siempre con el objetivo del tiempo o los objetivos a destruir pegados a nuestros talones, pero nadie dijo que convertirse en un marine fuera fácil.