Recordando
Retro Review Operation Stealth

Me llamo Glames... John Glames

La mítica compañía francesa, Delphine Software, creadora de Another World  o Flashback entre otros, famosa por dar un aspecto cinematográfico a algunas de sus obras y por el uso de la animación rotoscópica para otras, se volvió a adentrar en el mundo de las aventuras gráficas con Operation Stealth, un año después de sacar la entretenida Future Wars.

Con Operation Stealth se dió una de las tantas situaciones curiosas que se dan en el mundo de los videojuegos. Mientras que en EEUU el juego salía bajo el título James Bond: The Stealth Affair, basada en la licencia del famoso espía creado por Ian Fleming, mientras que en Europa salía bajo el nombre anteriormente citado puesto que no se consiguió la licencia, y el nombre del personaje fue cambiado a John Glames.

Sin embargo, si se analiza minimamente el juego, se ve que esto de utilizar la licencia de James Bond fue una jugada de marketing de la compañía a última hora para intentar dar un gran empuje comercial al juego, puesto que éste está plagado de contradicciones con el personaje de James Bond. La más clara es que el protagonista trabaja para la CIA, mientras que todos sabemos que el famoso espía trabaja para los servicios secretos británicos, o lo que es lo mismo, el MI5. Como dice la famosa frase: "Al servicio secreto de su Majestad". A pesar de no poder utilizar la licencia en Europa, la compañía no quitó ciertas referencias directas a James Bond, como en un momento que un enemigo dice: "Desde Rusia con Amor, John Glames", en clara alusión a la novela y posterior película del agente secreto.

El argumento del juego es el siguiente: Un puntero prototipo de avión, conocido con el nombre en clave Stealth, es robado de la Naval Air Station of Miramar. La CIA, ante esta crisis, decide llamar a su Cuartel General a John Glames, uno de sus mejores agentes. Las primeras pesquisas apuntan a que el avión podría haber aterrizado en Santa Paragua, una frondosa isla perteneciente a una república bananera.

En el aeropuerto de esta isla comienza nuestra aventura. Nuestro personaje, John Glames, va hecho un pincel, vestido con su elegante traje negro y sus modernas gafas de sol. La aventura es una clásica point & click, donde las acciones a realizar se escogían mediante un menú contextual abierto con el botón derecho de nuestro ratón, y desde donde también tenemos acceso a nuestro inventario.

Y a partir de aquí la aventura lo tiene todo para que nos sumerjamos en una auténtica historia de espías: modernos gadgets, asesinatos misteriosos ocurridos ante nuestros ojos, organizaciones criminales y guapas mujeres.

Además de la parte aventurera, que ocupa el 90% del juego, también se incluyeron pequeños minijuegos que el jugador debía realizar para avanzar, como manejar al personaje mientras nada entre tiburones.

Por otra parte, es posible morir de diversas formas, como cuando los enemigos te lanzan al mar con una roca atada a tus pies. En muchas ocasiones, el jugador deberá pensar y actuar rápido para resolver la situación y no morir en el intento.

Respecto a otras aventuras hay un consenso más generalizado sobre si son buenas o no, pero en Operation Stealth hay división de opiniones. Muchos aventureros creen que es una aventura imprescindible para cualquier amante del género, mientras que otros dicen que es completamente prescindible, apoyándose sobretodo en un error bastante molesto del juego, el poder quedarte atascado sin poder avanzar debido a que olvidaste un ítem importante en un lugar al que ya no puedes volver.

Yo soy de los del primer grupo, siempre me ha parecido una gran aventura y muy bien ambientada, en la línea del buen trabajo realizado anteriormente con Future Wars y preludio de lo que nos depararía un año después con Another World, la obra maestra de Éric Chahi, aunque en esta ocasión enmarcado dentro del género de acción/plataformas.

En definitiva, disfrutad de esta aventura, y si lo queréis hacer como el afamado agente, con un vodka agitado, pero no revuelto.

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