Recordando
Retro Review de Psycho Pigs UXB

A bombazo limpio contra los otros cerdos

Mientras paseaba ayer en busca de un regalo rezagado, entré por primera vez a una tienda de cosas "frikis" por la que había pasado por delante en multitud de ocasiones y nunca había entrado. Para mi sorpresa, además del merchandising de juegos que se veía desde fuera, tiene una notable sección de videojuegos retro. En un ataque de pura nostalgia, me compré el mítico Pack Erbe 88, con el que la compañía española reventó las ventas de esas Navidades. En este pack se incluía: Titanic, Chicago 30, Coliseum, Operation WolfPsycho Pigs UXB. De esos cinco títulos, solo nos quedaba el último por hacer review, quizá por ser el menos conocido, aunque en Japón tuvo un notable éxito en las máquinas arcade, luego vendrían los ports.

 

Nacimiento en las recreativas

El juego fue lanzado en 1987 por Jaleco en territorio nipón con el nombre de Butasan, aunque fuera del país se le conoció con otros nombres como Mr. Pig Pig and Bombers. En su paso a los 8 bits, en un arranque de originalidad, decidieron llamarlo Psycho Pigs UXB. He intentado por todos los medios saber qué significaba lo de UXB, sin éxito. Si alguien lo sabe, que nos lo haga saber!

Sea como fuere, el juego tuvo una segunda vida más allá de la máquina arcade, aterrizando en multitud de plataformas de 8 bits. 

Dispara y... agáchate!

Pasemos a la jugabilidad del juego en sí. Psycho Pigs, especialmente en sus ports para 8 bits, es un juego realmente sencillo. La partida empezará con multitud de bombas colocadas en el suelo, con un número que marcará el bonus si acertamos al lanzársela a un enemigo, así como los otros cerdos contrincantes. Un árbitro dará el silbido inicial y tendremos que correr como locos para coger una bomba y lanzársela a los otros cerdos.

Hay una parte que tenemos que tener en cuenta, tanto para esquivar como para lanzar, y es que las bombas rebotan en los límites de la pantalla. También, para esquivar, podremos agacharnos. Quizá una de las cosas que se echa en falta, al menos en las versión de ZX Spectrum que es a la que he jugado, es que los cerdos controlados por la máquina no tienen demasiada "inteligencia", se limitan a correr de un lado para otro lanzando bombas. O quizá en este caos es donde radica la esencia del juego.

Aunque sin duda alguna el modo más divertido es el de 2 jugadores. También puede ser el recuerdo que tengo de pequeño y los piques con familiares y amigos, pero sin duda, el jugar contra alguien al que tienes al lado le añade picante al asunto.

Hay ciertas diferencias respecto a las recreativas. En las máquinas arcade, los distintos cerdos tienen sus propias habilidades, y lo podemos saber por su color. Sin embargo, desconozco si por limitaciones del propio hardware (recordad que por ejemplo ZX Spectrum tenía limitaciones a la hora de mostrar muchos colores a la vez), en las versiones de 8 bits no era así, además de que tampoco se podían distinguir muchos de ellos.

Bonus round

Para alargar la vida útil de los juegos, muchos de ellos incorporaban el hi-score, una manera de "picarse" para conseguir la mejor puntuación. Para ello, además de los puntos obtenidos en las pantallas normales, a veces se incluían bonus rounds. En este caso, es una especie de Whac-a-Mole, donde los diferentes cerdos aparecerán desde los hoyos, como si fueran topos, y nosotros tendremos que correr raudos para pisotearlos y ganar así más puntos.

La polémica como cierre

Antes de acabar la review, como mucha otras veces, nos gusta acabar con una curiosidad. En este caso una curiosidad con forma de polémica: para promocionar el juego en revistas, U.S. Gold, la distribuidora, escogió como imagen a una mujer recostada ligera de ropa, sosteniendo entre sus manos el juego. La publicidad fue acusada de sexista por no tener nada (pero nada!) que ver con el argumento del juego.

Polémicas aparte, Psycho Pigs UXB no es hoy en día un juego demasiado conocido y, dentro de su sencillez, puede ser divertido para echar unas frenéticas y rápidas partidas.