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Review de Crystal Chip Collector e

Un divertido plataformas a contrarreloj

Los videojuegos están en constante evolución, y desde los primeros juegos, con mecánicas muy sencillas, han ido ganando complejidad a lo largo de los años para ofrecer diferentes experiencias: una buena historia, jugabilidad con multitud de mecánicas y movimientos, partidas online... Y todo esto hizo que los juegos arcade, en los que una jugabilidad directa es la base, fueran quedando cada vez más desfasados. Pero todo vuelve, y ahora hay muchos estudios independientes que se animan con este tipo de juegos que ofrecen diversión jugable desde los primeros minutos. Es el caso de Crystal Chip Collector e, nuestro protagonista de la reseña, en el cual una deidad en forma de gatito adorable tiene que recoger chips a toda prisa.

Crystal Chip Collector e ha sido desarrollado y publicado por RAWRLAB Games para Nintendo Switch, publicado en formato digital el pasado 7 de Diciembre. Este juego es una versión mejorada de la versión para PC, creada por Nekomura. Esta nueva versión para Switch tiene corrección de errores, mejoras en la experiencia de usuario y además añade nuevos niveles y modos de juego.

Un ordenador en apuros...

La historia es bastante divertida. Richard, un chaval muy intenso, tiene un PC que ha vivido mejores días y necesita un milagro para que funcione su juego favorito después de una actualización. Después de preguntar a una IA, descubre que se puede invocar a una deidad para que le ayude. Richard se piensa que el dios que aparece es el Installation Wizard (el asistente de instalación de toda la vida xD). Este dios invoca a su vez a otro dios con forma de gato cabezón, el cual es el protagonista del juego y tiene que recoger chips para optimizar el PC de Richard. A lo largo de la aventura iremos conociendo más tanto al gatete como a Richard y su curiosa relación.

Jugabilidad arcade: directa y divertida

El gato protagonista tiene básicamente dos habilidades, puede moverse velozmente y saltar grandes alturas. Además del salto básico, puede realizar un doble salto que le permite llegar aún más alto.

El juego está compuesto por seis mundos con diez niveles de pantalla única cada uno, haciendo un total de 60 niveles. Cada mundo está ambientado en alguna parte del PC o relacionado con algún concepto de informática. El primer mundo es muy sencillo y hace de tutorial para coger la mecánica del juego. El objetivo de cada nivel es recoger todos los chips antes de que se acabe el tiempo, y disponemos de tres vidas. Los chips son de dos colores, y hay interruptores por el nivel para los chips de cada color. Cuando activamos un interruptor, activamos los chips de ese color y podemos recogerlos pero los del otro color nos harán perder una vida si los tocamos. La clave del triunfo está en encontrar la ruta adecuada para recoger los chips. A partir del segundo mundo, al final de cada nivel tenemos que completar una pantalla de bonus en la que tenemos que evitar que el ventilador del PC se ahogue por el polvo. En este apartado me hubiera gustado ver más variedad de pantallas de bonus o algún jefe final para darle más variedad a la partida.

Al modo principal que nos cuenta la historia y desbloquea los mundos a medida que completamos los anteriores se le añaden dos modos más. El primero es un modo práctica en el que podemos jugar a todos los niveles que hayamos desbloqueado por separado para dominarlos antes de enfrentarnos en los otros modos. El segundo es el modo speedrun, en el cual tenemos que completar cada uno de los mundos en el menor tiempo posible. En este modo los chips desactivados en vez de hacernos perder una vida, nos añaden tiempo al contador.

Un gato adorable

Los gráficos que muestra este juego son pixelart, y aunque no son espectaculares, son muy simpáticos. Lo que más me llama la atención de sus gráficos es el dios gato, el cual tiene un diseño muy sencillo pero también muy adorable y característico. También se mueve con mucha gracia, convirtiéndose en una bola de pelo cuando salta. El resto del juego cumple bastante bien. Los niveles están llenos de chips y circuitos que le dan un toque muy peculiar. El juego tiene algún fallo gráfico a veces, pero nada que afecte a la experiencia de juego. En cuanto a las escenas que elaboran la historia, son muy sencillitas y se limitan a mostrar unas pocas imágenes junto con los diálogos, pero sirven para sacarnos alguna sonrisa con las ocurrencias del chaval.

En cuanto a la música, no hay ninguna melodía que destaque especialmente, pero sí que acompañan a la acción de cada uno de los mundos y no se hacen repetitivas. En cuanto al sonido, tampoco destaca demasiado, solo escuchamos los pasos y saltos del gato con unos sonidos muy peculiares y también cuando recogemos chips o activamos interruptores.

Al alcance de todos

Aunque es un título arcade, Crystal Chip Collector e está pensado para que cualquiera pueda disfrutarlo. Hay pantallas que son bastante complicadas de resolver, pero gracias al modo práctica que incluye podemos repetirla tantas veces como queramos y dominarla para enfrentarnos en el modo historia. De esta forma, el juego evita que se haga tedioso el reintentar un mundo una y otra vez para quedarnos siempre en el mismo nivel. A esto se le suma que es un juego relativamente corto, una vez lo dominemos se puede completar en unos 30 minutos. El juego añade rejugabilidad con el modo speedrun para que intentemos mejorar nuestros tiempos.

Crystal Chip Collector e es un juego recomendable para aquellos que quieran disfrutar un buen rato de plataformeo 2D en su Nintendo Switch. Además, el juego está a un precio al alcance de muchas carteras. ¡Y si lo jugáis ayudaréis a Richard a tener un ordenador en buenas condiciones!

Copia digital de review proporcionada por RAWRLAB Games

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