Recordando
Retro Review de StarBlade

El space-opera de la mano de Silmarils

Una de las compañías fetiche que tengo, a pesar de la dificultad de algunos de sus juegos, es Silmarils. Siempre he pensado que fueron unos avanzados a su tiempo, ofreciendo una experiencia de juego realmente novedosa si la comparamos con los juegos de su misma época y dotados de un realismo apabullante. Por poner un ejemplo, Colorado. El mítico juego de la compañía te metía totalmente en la piel de un trampero, es que incluso para disparar había que cargar el arma con la pólvora!

Pero hoy no hablaremos de Colorado, aunque permitidme la curiosidad: escribimos la review del juego el 1 de enero de 2012, hace casi doce años. Una locura. Sea como fuere, el juego del que queremos hablar hoy es StarBlade, space-opera de la compañía, que aunque en mi opinión no sería juego top de la compañía es muy completo e interesante.

Antes de meternos en harina con el juego me gustaría destacar lo bien que ambientaba Silmarils sus videojuegos. Mundos de fantasía como en Targhan, expansionismo americano en Colorado, mundos alienígenas de Metal Mutant, mundos futuristas como en Deus... Luego está el inclasificable y distópico Mad Show del que ya os hablamos hace un tiempo.

Volvamos a StarBlade. El juego fue lanzado en 1990 para PC, Amiga y Atari ST, luciendo espectacular, como siempre, en su versión Amiga. Porque hay otra cosa que podemos destacar de Silmarils, sus fantásticos gráficos. Se rumoreó que Color Dreams iba a lanzar versiones para NES y Mega Drive, pero eso nunca llegó a suceder.

El juego nos sitúa en la colosal galaxia de Orion, en el lejanísimo año 3001. La otrora muy numerosa población humana se ha visto reducida a pequeñas colonias, tecnológicamente avanzadas, pero amenazadas constantemente por los Cephalhydras. Para borrar a la humanidad completamente del mapa interestelar, los genetistas Cephalhydras han desarrollado Genolyn, una especie de "reina criadora" alienígena capaz de dar a luz a una progenie de super guerreros Cephalhydras. Ya os imagináis que nosotros deberemos resolver este entuerto. Para ello, nos embarcaremos en la nave "StarBlade" con la misión de destruir Genolyn antes de que empiece a dar a luz.

Empezaremos en nuestra enorme nave StarBlade. Desde allí, podremos montarnos en nuestra nave de viaje, mucho más pequeña y manejable, para visitar los planetas y avanzar en nuestra aventura. Una de las características de los juegos de Silmarils, es que no eran completamente lineales, pasilleros, si no que había que ir dando vueltas por el mapeado para poder avanzar.

La jugabilidad es muy parecida, aunque en ocasiones no tan avanzada, a otros juegos de la compañía. Se desarrolla en scroll lateral y dispondremos de distintos movimientos de ataque, dependiendo el arma equipada, y esquiva, como agacharnos cuando nos disparen. Dispondremos de un inventario limitado donde portaremos armas, medicinas y material tecnológico que nos hará falta para progresar.

Hay una cosa fundamental y es que en muchos de los planetas que visitemos hay comerciantes que nos permitirán comprar/vender objetos, siendo parte esencial para nuestro éxito en nuestra galáctica aventura. 

Para visitar los distintos planetas, tendremos que ir a la central de mano de la StarBlade, que nos proporcionará información básica pero muy importante del planeta. Tan importante que nuestra vida puede depender de ello, por ejemplo, si nos indica que el volumen de oxígeno es bajo, deberemos equiparnos con nuestro traje especial o podríamos morir asfixiados. Pero no solo eso, este traje contiene oxígeno limitado, que se nos mostrará en la parte inferior de la interfaz, junto a nuestra vida, así que hay que estar ojo avizor.

Por otra parte, siempre que visitemos un planeta, desde nuestra nave deberemos decidir donde aterrizar, algo que puede cambiar nuestra suerte (de ahí que os comentase antes que el juego no es completamente lineal). Pero por si fuera poco, deberemos escoger si queremos viajar saltando al hiperespacio o vuelo manual, siendo el segundo la opción preferida si hay lluvia de asteroides, pasando a una especie de minijuego donde manejaremos nuestra nave y dispararemos a los asteroides para destruirlos y que no choquen contra el casco de la nave. Ya podéis ver que el juego es muy completo para la época.

La variación estética de los planetas (desértico, selvático, helado...) es muy variada, así como el diseño de los enemigos a los que nos enfrentamos. Si se le puede hacer una crítica al juego respecto a esto es que, pese a dicha variedad, realmente lo que hay que hacer en cada planeta es muy similar: derrotar a los enemigos que nos salen al paso, visitar la tienda de turno para comprar lo que necesitemos como metales o combustible para la nave que nos permita avanzar y poco más.

Como he comentado al principio, no es el juego que más me gusta de Silmarils subjetivamente, pero objetivamente tampoco creo que esté entre los mejores, pero eso no significa que no sea un buen juego, para mi lo es, pero es que Silmarils tenía auténticas joyas. Probadlo, pasaréis un rato muy entretenido!