Recordando
Retro Review de Dragonfire

Esquivando fuego de dragón en 8 bits

Volvemos a los dominios de Atari 2600 para hablar de otro de sus juegos, que pese a que hoy en día no tienen el gancho que tuvieron en su época, son la base de muchos juegos actuales. Hoy le toca el turno a Dragonfire, un juego de acción y fantasía en el que tenemos que coger tesoros para aumentar nuestro marcador de puntos.

Dragonfire fue publicado en 1982 por Imagic, que también se había encargado del desarrollo. Inicialmente salió para Atari 2600, pero también fue versionado a ColecoVision, C64, ZX Spectrum, VIC-20, Intellivision, TRS-80 y Apple II. Curiosamente, en 2018 se anunció un remake del juego para la futura consola Intellivision Amico, pero de momento poco se sabe de este remake y de la consola.

La historia del juego la podemos leer en el manual de el mismo. Los dragones han tomado el castillo del reino, el cual está lleno de tesoros y riquezas. El rey piensa que todo está perdido, ya que la riqueza del castillo es necesaria para reclutar soldados que luchen contra los dragones. Sin embargo, el valeroso príncipe, quien conoce el castillo como nadie, se ofrece a entrar en él y recuperar así los tesoros de las garras de los dragones.

Nos encontramos ante un juego muy sencillo que ofrece dos tipos de pantallas bien diferenciadas. En la primera pantalla tenemos que cruzar el puente para llegar al castillo. No es tarea fácil porque tenemos que ir esquivando las bolas de fuego que escupe el dragón del castillo. Las bolas van en dos alturas diferentes: Para esquivar las altas tenemos que agacharnos, y para las bajas tenemos que saltar. En la segunda pantalla podemos movernos en las 8 direcciones y tenemos que recoger todos los tesoros de la sala mientras esquivamos los ataques del dragón. Una vez recogemos todos los objetos, se abre una puerta que tenemos que alcanzar para completar el nivel. El juego no tiene fin, estas dos pantallas se van repitiendo aumentado su dificultad a cada ronda, y el objetivo es alcanzar la máxima puntuación posible.

A parte del modo a un jugador, también tiene modo a dos jugadores, que se juega por turnos para ver quien consigue una mejor puntuación. Por otra parte, antes de empezar la partida podemos seleccionar desde que nivel queremos empezar, por si los primeros niveles nos parecen muy fáciles.

Gráficamente es un juego bastante llamativo, teniendo en cuenta que hablamos de un juego doméstico de 1982. Todos los elementos se reconocen perfectamente y muestra diferentes animaciones, como el personaje principal corriendo y saltando, o el dragón escupiendo fuego. En cuanto al sonido podemos escuchar algunos ruidos como los pasos del protagonista o el sonido de las bolas de fuego.

Dragonfire es un juego que a día de hoy no tiene mucha gracia jugar, más allá de recordar viejos tiempos con él. Como decimos siempre en estos casos, es un juego que hay que mirarlo con perspectiva, ya que es de segunda generación y que tiene ya varias décadas a las espaldas. ¡De lo que no hay duda es de que es un clásico que bien merece tener unas líneas dedicadas en nuestra página!

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