Recordando
Retro Review de El Principio del Fin

La dura vida estudiantil

Durante este fin de semana, no sé porque motivo, me he acordado de El principio del fin, una aventura gráfica realizada por Luis Aguilar Mateo Javier Borja López, quienes bajo la "compañía" Borjaguilar Software, lanzaron este título en 1994. Posteriormente se conocieron como BASS Software, desarrollando dos títulos más, ¿Quién es cualo?, en clara referencia al juego de mesa ¿Quién es quién? y La Escoba, basado en el juego de cartas español.

Antes de desentrañar un poco más el juego, como os podéis imaginar es un juego amateur realizado por dos amigos, así que la factura técnica del juego no era de nivel profesional, pero resultaba lo bastante entretenido y llamativo como para ser disfrutado. De hecho, algunas revistas hicieron review del juego y PcMania lo regaló a sus lectores en un CD, que fue cuando lo jugué por primera vez hace ya la tira de años.

Como hemos comentado antes, el juego es una aventura gráfica point & click, en primera persona, en la que apenas hay animaciones en los escenarios. Básicamente es una imagen estática, como en una aventura conversacional, pero en lugar de interactuar mediante comandos de teclado, disponemos de un conjunto de acciones o verbos (ir, coger, mirar, usar, abrir, pulsar, dar y hablar), además del siempre socorrido inventario.

La mecánica del juego es la que se espera en un juego de estas características, utilizar los ítems del inventario en las personas/lugares concretos y lo mismo que las acciones, vamos, lo que ha sido siempre una aventura gráfica point & click, nada que se salga de lo común.

El punto de partida del argumento es bastante gracioso. Nuestro personaje es un vagabundo alcoholizado que duerme en un oscuro callejón, pero nuestra hada madrina "Ricardina" se nos aparece y nos da una segunda oportunidad: nos enviará 30 años atrás, cuando estudiábamos 3º de BUP en el colegio "Jesús María - El Salvador" de los jesuitas, donde no fuimos muy buenos estudiantes y empezó "El principio del fin" de nuestra desperdiciada vida.

Gracias a "Ricardina" tenemos esta segunda oportunidad, pero en lugar de intentar aprobar el examen de la manera habitual, es decir, estudiando, nos las tendremos que ingeniar para robar exámenes, copiar, aprovecharnos de la buena fe de algunos compañeros... etc. El objetivo final es que nuestras notas digan que hemos aprobado todo y tener un mejor futuro, ahuyentando ese oscuro callejón que nos depara el futuro.

También hay un pequeño espacio para una parte arcade, relacionada con la prueba de gimnasia. Para evitar tener que machacar los botones, podemos prepararnos algo mejor, mejorando nuestro peso y creciendo un poco (¿?) para hacerlo más fácil.

No es un juego excesivamente difícil, tiene una duración considerable y, la verdad, para ser un juego totalmente amateur a mí me resultó bastante divertido, gracias en gran parte al humor que destila.

Como curiosidad para cerrar, tanto los personajes como el colegio son reales.