Recordando
Retro Review de Road Fighter

Conducción a toda velocidad

Bien es sabido que Konami es una compañía que en su época de desarrollo de juegos arcade, se atrevía con todo tipo de géneros y gran parte de ellos con una calidad sobresaliente. Hoy escribimos sobre el que es el primer juego de conducción que desarrolló esta famosa compañía japonesa, el clásico Road Fighter.

Road Fighter fue publicado en el año 1984 para Arcade. En 1985 se publicaron versiones para MSX y para NES, aunque la versión de NES no llegó a Europa hasta 1992. Todas las versiones son muy similares entre sí, pero con diferencias en el apartado gráfico y en el diseño de los niveles. Las capturas que podéis ver arriba son de la versión Arcade y NES. El juego ha sido reeditado en algunas colecciones de juegos clásicos de la compañía, así como en las tiendas digitales de Xbox 360, Playstation 4 y Nintendo Switch. Podemos encontrar dos secuelas de este título: Midnight Run: Road Fighter 2 y Winding Heat. También existe un reboot llamado Road Fighters, publicado en 2010 solamente en Japón.

El juego nos mete de lleno en acción nada más comenzar la partida. El juego se controla desde una vista aérea, y nuestro objetivo es llegar a la meta en el menor tiempo posible. Conducimos un bólido rojo que puede alcanzar la friolera velocidad de 400 kilómetros por hora. Podemos usar 2 botones, uno de ellos nos permite acelerar más rápido al arrancar pero solo nos permite llegar a una velocidad máxima de 200 km/h, y el otro nos permite llegar a la máxima velocidad, pero acelerando muy lentamente si empezamos parados. Hay que ir alternando estos 2 botones para aprovechar al máximo cada situación, ya que una vez se acabe la gasolina de la que disponemos, se acaba la partida. En la versión arcade podemos poner créditos para continuar la partida, pero en las domésticas es Game Over. En la pantalla podemos ver diferentes marcadores: distancia recorrida, posición, tiempo, puntos, coches que hemos adelantado, velocidad y gasolina restante.

Las carreras están divididas en diferentes pistas, que varían según la versión. En la versión arcade tenemos una única carrera formada por 6 pistas, y en las domésticas hay 2 carreras, de 4 pistas cada una. Estas pistas están llenas de coches que nos dificultarán el paso, y harán que perdamos el control de nuestro coche, y el cual explotará si se sale de la pista. Volveremos a aparecer en el mismo sitio, pero perdiendo unos puntos de gasolina como penalización. Hay coches de 3 colores diferentes: los amarillos que van en línea recta, los rojos que intentarán ponerse en nuestro camino, y los azules que van circulando como locos por la carretera cambiando de carril continuamente (como nosotros).  Otros vehículos que encontramos son camiones, que van en línea recta como los coches amarillos, pero si chocamos con ellos explotaremos inmediatamente. También hay obstáculos, como manchas de aceite que nos harán perder el control, agua que nos ralentizará y rocas que harán que explotemos si chocamos con ellas. Por último, tenemos que ir recogiendo unos coches multicolor que nos rellenarán un poco el tanque de gasolina, muy necesarios para poder llegar a los diferentes checkpoints.

Mientras vamos conduciendo, veremos que pasan algunos elementos que nos otorgarán puntos si estamos un tiempo sin salirnos de la carretera. Veremos pasar aviones, trenes, y hasta al mismísimo Konami Man, que pasará volando y luciendo su capa con una gran K pintada en ella.

La duración del juego es realmente corta, se tardan unos 10 minutos en completar una carrera. Esta corta duración se compensa por una parte con una dificultad bastante elevada, y por otra con la posibilidad de intentar alcanzar el mejor tiempo posible para batir récords. Para llegar a completar el juego tenemos que tener una gran habilidad y nervios de acero para poder esquivar los obstáculos a toda velocidad y así llegar a la meta antes de quedarnos tirados en la carretera.

Hablamos de un juego de 1984, así que a nivel gráfico y sonoro es un juego bastante sencillo. No obstante, hay que destacar la variedad de las carreteras, mostrando muchos elementos diferentes y con un gran colorido. La sensación de velocidad también es muy buena, con un scroll de pantalla fluido.

Road Fighter es un juego muy sencillo, y por este motivo ha quedado bastante desfasado respecto a otros juegos similares. Sin embargo, si queréis un poco de conducción frenética sin complicaciones, es una muy buena elección.