Recordando
Retro Review de Freddy Hardest in South Manhattan

Intentando reverdecer viejos laureles

En esta retro review os vamos a hablar de Freddy Hardest in South Manhattan, la secuela de Freddy Hardest de Dinamic y la decepción que supuso. Me atrevería a decir que en la época dorada de los 8 bits española, uno de los personajes más carismáticos y reconocidos era el de Freddy, gracias en parte a dos cosas: la simpatía que despertaba este socarrón del espacio y por el notable resultado de la primera entrega, que incluso llegó a tener distribución en mercados como el británico.

Para entender el fracaso de este juego no hace falta ni tan siquiera empezar a jugarlo, puesto que conociendo el trasfondo en el que apareció se podía intuir que algo no iba a ir bien y, en mi opinión, supuso una pequeña mancha en el historial de tan histórica compañía. En el año 1989 Dinamic inició una colaboración con un pequeño estudio uruguayo llamado Iron Byte, con el que llegaron a trabajar hasta en cuatro ocasiones, a veces como simples distribuidores o para que los uruguayos les ayudasen con algunos ports, como sucedió en el caso de Narco Police.

Pues bien, este pequeño estudio les hizo llegar a Dinamic un juego con otro nombre que transcurría en el sur de Manhattan. Tras probarlo, Dinamic pensó que cambiando el título (originalmente se llamaba Katia) y los gráficos para incluir al bueno de Freddy podía servir como segunda parte del famoso aventurero espacial, esta vez en un escenario más terrenal como la isla neoyorquina. Y así fue. Lo que vino después pues os lo podéis imaginar: un fracaso absoluto.

El listón al que Dinamic tenía acostumbrados a sus jugadores era muy alto y, además, la sombra de la primera parte se cernía sobre esta inesperada secuela.

El argumento es el siguiente: Freddy, tras escapar del planeta Kaldar, activa una secuencia de viaje a toda prisa sin conocer a donde le llevará. Acabará en Manhattan Sur, uno de los lugares más peligrosos de la Tierra, donde la máquina del tiempo que debía utiliar para regresar al futuro del que procede es robada por una banda a la que tendremos que machacar para recuperar nuestro bien más preciado.

El juego es un beat-em'up de scroll lateral de 5 pantallas donde manejaremos a Freddy y su repertorio de puñetazos y patadas. Hay varios tipos de enemigos, los Chinoks que lucharán cuerpo a cuerpo, los McSticks que vendrán armados con una cachiporra; los Knifes que van en plan navajero, los Mogoles, unas enormes moles que serán capaces de destrozarnos en un santiamén; los Saws, armados con una naranja mecánica en plan "La Matanza de Texas"; y los Mitsubishi, de los más peligrosos, puesto que van en moto y solo los podremos derribar si los hacemos chocar contra las grúas. También nos las tendremos que ver con ratas rabiosas y con Blademan, el enemigo final, un experto lanzador de cuchillos que custodia la máquina del tiempo.

Algo que llama mucho la atención respecto a la primera entrega es que ésta es mucho más repetitiva (incluso en los escenarios, que todos son prácticamente iguales). Respecto a la interfaz es bastante clásica, con vida restante, número de vidas, pantalla en la que estamos y la puntuación.

Al final del juego se nos anuncia una tercera entrega llamada Forbidden Planet que nunca llegó a ver la luz.

Resumiendo, un juego bastante mediocre, lanzado para aprovechar el buen nombre de la primera entrega y mejorar las ventas pero que al final supuso una decepción para muchos jugadores y una pobre vida comercial.