Recordando
Retro Review de Astérix (1991)

¡Galos al rescate!

Astérix es uno de esos cómics y series de animación que parece que siempre han estado con nosotros. Desde que se publicaron por primera vez en 1959, los hemos visto en multitud de formatos a lo largo de los años, como por ejemplo la última película de animación 3D que se ha estrenado hace poco en cines. Hoy nos vamos a centrar en un excelente plataformas que se lanzó para Master System en 1991.

El juego fue desarrollado y distribuido por Sega, lo cual era un sinónimo de calidad en los años 90. El juego luce una altísima calidad a todos los niveles, tanto técnica como jugablemente, además mantiene una gran fidelidad a los cómics originales. De hecho, es para muchos uno de los mejores plataformas publicados para el sistema de Sega.

La historia comienza cuando los romanos raptan a Panorámix con la intención de hacerse con el secreto de la poción mágica que convierte a las personas en guerreros invencibles de forma temporal. Abraracourcix, el jefe de la aldea, envía a Astérix y Obélix a territorio enemigo para rescatar al druida y evitar que los romanos se salgan con la suya.

El juego sigue los patrones de los plataformas clásicos, pero añade ciertas mecánicas que lo hacen único. Podemos controlar tanto a Astérix como a Obélix. Al inicio de cada nivel podemos elegir a quien queremos controlar. Astérix es más pequeño y ágil que Obélix, pero por contra no es tan fuerte como el grandullón. Obélix puede romper las piedras de los niveles sin inmutarse, mientras que Astérix necesita encontrar pócimas explosivas para poder explotar las piedras. Ambos tienen los mismos movimientos básicos, pueden golpear en el suelo con un puñetazo, o bien pueden lanzar un ataque hacia abajo mientras están en el aire (puñetazo en el caso de Astérix y un golpe de enorme culo en el caso de Obélix). Por supuesto, al golpear a los enemigos estos salen volando como lo hemos visto siempre en los cómics.

Las pócimas son unas de las grandes protagonistas del juego. Hay de diferentes tipos. La más común es la explosiva, que acabo de comentar. Existen otras que nos sirven para sortear otros obstáculos. Por ejemplo, una pócima de fuego que permite derretir el hielo, u otra pócima de barro que permite crear plataformas en medio de la lava para que podamos cruzar.

Además de las pócimas, encontramos otros objetos al vencer enemigos o escondidos en bloques de piedra o en vasijas que nos ayudan en nuestra aventura. Estos objetos son:

  • Monedas: Cada una da 200 puntos.
  • Carne: Rellena un punto de vida.
  • Botella azul: Rellena un punto de vida.
  • Huesos: Al recoger 100 obtenemos una vida extra.
  • Casco de Astérix: Otorga una vida extra.
  • Corazón: Aumenta en un punto nuestra vida de forma permanente.

El juego está distribuido en 7 rondas, la mayoría de ellas distribuidas en 3 niveles. El juego se puede completar en una hora, aunque si queremos encontrar todos los secretos (que son muchísimos) puede alargarse la partida. Los niveles son muy variados y tienen un diseño exquisito. Encontramos algunos que son lineales, pero hay otros laberínticos y con diferentes puzzles que nos harán pensar. En muchos de los niveles tenemos que encontrar una llave que nos permite abrir la puerta de final del nivel. Otras fases son de avance automático, las cuales tendremos que sortear obstáculos a contrarreloj. Al final de algunos niveles encontramos a un jefe al que tendremos que abatir. También hay una fase de bonus que controlamos a Idéfix, el simpático perro de Obélix.

Hay que destacar que el juego permite partidas a dos jugadores. En este caso, cada jugador lleva a uno de los personajes, que se van alternando para completar los diferentes niveles del juego.

Técnicamente es de lo mejor que podemos ver en Master System. Tanto los personajes principales como los enemigos están bien definidos, muy fieles a los dibujos originales de los cómics. Los escenarios están llenos de detalle y de color, con multitud de elementos con los que podemos interactuar, desde los bloques de piedra que tenemos que destruir hasta túneles que y pozos que nos permiten acceder a zonas secretas. La música del juego también es notable, con diferentes melodías que acompañan a cada una de las pantallas.

En definitiva, Astérix es un plataformas que hace gala de una gran calidad. Hoy en día sigue siendo un juego que se puede disfrutar sin problemas, gracias a su gran jugabilidad y a una curva de dificultad bastante ajustada. Un título altamente recomendable.

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