Recordando
Retro Review de Dragon's Lair

En busca de la bella Daphne

En la retro review de hoy vamos a desempolvar uno de los juegos míticos de la época dorada del arcade: Dragon's Lair. El juego fue desarrollado por Cinematronics (junto a Advanced Microcomputer Systems (AMS)), una compañia que, si algo tuvo, fue apostar siempre por la innovación, aunque muchas veces no tuviera el éxito esperado. De hecho, en una época donde la mayoría apostaba por los gráficos raster, ellos apostaron firmemente por los gráficos vectoriales, todo un avance para la época.

Por si fuera poco, para el lanzamiento de Dragon's Lair apostaron por el Laserdisc, un formato que como muchos sabréis pasó sin pena ni gloria, un disco óptico del tamaño (más o menos) de un vinilo, que teóricamente debía jubilar a los formatos magnéticos utilizados en el cine, como el VHS o el Beta, pero que con la aparición años más tarde del CD primero, y el DVD después, fue enterrado para siempre sin conseguir una cuota de mercado respetable.

Más allá de la apuesta inicial por este formato para su edición arcade, el juego fue un enorme éxito tanto para Cinematronics como para su partner AMS, suponiendo para éstos últimos un gran alivio tras la grandiosa inversión que hicieron en una consola, Halcyon, aparecida ya con el nuevo nombre de la compañia, RDI Video Systems, que prácticamente ni llegó a las grandes superficies y que tenía un precio desorbitado, 2500 dólares. La otra cara de la moneda fue que el éxito del videojuego animó a Cinematronics a repetir la jugada y desarrollar con AMS un videojuego con una mecánica similar, cambiando el entorno medival fantástico por uno de ciencia ficción espacial, Space Ace, que obtuvo también una buena acogida.

El argumento es algo manido, pero es lo de menos, porque queda suplido por el carisma de su protagonista, Dirk. Este intrépido caballero deberá salvar a la Princesa Daphne de las garras del malvado dragón Singe, quien la mantiene cautiva en el castillo de Mordroc.

 

La mecánica del juego es extremadamente sencilla. El juego se divide en escenas donde el usuario debe ejecutar acciones de movimiento o de usar su espada en el momento oportuno, para ir completando las diferentes pantallas e ir avanzando en el juego. Si no realizamos las acciones necesarias en el timing correcto, moriremos, así que como podéis ver nuestro protagonista se irá al otro barrio de las formas más variopintas posibles.

Para incrementar la dificultad y que no memorizemos todas las escenas y sus movimientos, muchas de ellas aparecerán en un orden aleatorio o, incluso, en "espejo", es decir, que si una vez nos tuvimos que mover a la izquierda para esquivar el peligro, en este caso nos tocaría movernos a la derecha para esquivar el mismo peligro. Si hay algo que el jugador debe tener, además de paciencia, son unos grandes reflejos para ejecutar los movimientos cuando toquen.

Pero si hay algo que caracteriza al juego, más allá de su sencilla mecánica, son sus gráficos animados, muy coloridos y perfectamente cuidados, diseñados por el veterano diseñador de Disney, Don Bluth, proporcionándonos un entorno de fantasía realmente fascinante. Eso sin olvidarnos del toque cómico con el que fue desarrollado, teniendo algún momento realmente hilarante, sobretodo con las muertes.

Hoy en día quizá se nos haga un poco raro su mecánica de juego, de pulsar botones en los momentos oportunos, pero en su momento fue un juego bastante revolucionario sobretodo a nivel técnico. Aún así, su enorme éxito llega hasta nuestros días, contando con ports para las plataformas móviles actuales.

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