Recordando
Retro Review de Wild Guns

El salvaje oeste y la ciencia ficción unidos en un gran juego

Pese a los nuevos sistemas de 32 bits que estaban apareciendo, algunas compañías continuaron creando grandes títulos para Super Nintendo durante la segunda mitad de los 90. Uno de ellos es Wild Guns, un gallery shooter ambientado en el salvaje oeste, pero con una peculiaridad: tenemos que enfrentarnos a un ejército de robots.

La desarrolladora del juego es Natsume, una compañía japonesa fundada en 1987, y es conocida mayormente por su exitosa saga Harvest Moon. Wild Guns se publicó en el año 1994 en Japón, aunque no llegó a Europa hasta Octubre de 1996. Los desarrolladores del juego tardaron cinco meses en acabarlo, y con un presupuesto muy ajustado. Decidieron hacerlo para SNES simplemente porqué ya habían trabajado antes con ella para desarrollar The Ninja Warriors, con lo que les resultaría más sencillo llevarlo a cabo. El resultado fue uno de los mejores títulos de este género de la época, alabado por crítica y público tanto de la época como posterior. El juego se volvió a publicar para la consola virtual de Wii en 2010 y para Wii U en 2014.

Los protagonistas del juego son Annie (referencia a Annie Oakley, una tiradora estadounidense) y Clint (referencia a Clint Eastwood). Annie busca vengar la muerte de su familia de manos de una banda de rufianes, y para ello pide ayuda a Clint, un famoso cazarrecompensas. Hasta aquí todo parece una historia de Western normal y corriente, pero no es así ya que transcurre en el espacio, dando como resultado una mezcla de elementos clásicos de Western con otros de ciencia ficción como armas láser, robots y naves.

El gameplay de Wild Guns está muy influenciado por Dynamite Duke y Blood Bros. La cámara está situada detrás de nuestro personaje, y moviendo una mirilla virtual por la pantalla podemos disparar y hacer que nuestro personaje se mueva siguiendo la dirección de la mirilla. En ocasiones aparecerán enemigos en primer plano, y en esos momentos podemos realizar un ataque cuerpo a cuerpo para evitar que nos golpee. Disponemos de bombas limitadas para atacar a todos los enemigos en pantalla. También disponemos de un lazo para poder paralizar a los enemigs durante un breve periodo de tiempo. Además de atacar, los personajes pueden saltar y rodar, movimientos que son imprescindibles ya que moriremos al primer ataque que recibamos y sin estas maniobras llegaremos rápidamente al fin de la partida.

Por defecto los protagonistas llevan armas automáticas, con dejar el botón pulsado no dejaremos de disparar. En ocasiones algunos enemigos y objetos destruidos dejan armas que podemos coger, como escopetas, metralletas y lanzagranadas, las cuales podemos usar hasta que agotemos las balas. En la pantalla vemos un indicador que al llenarlo a base de hacer combos obtendremos durante unos segundos un arma especial llamada V-Gun. También podemos encontrar bombas extra y objetos que aumentarán nuestro marcador de puntos.

El juego está distribuido en 6 niveles diferentes, que van desde el típico pueblo del lejano Oeste hasta bases militares de alta tecnología. En los niveles hay todos tipos de enemigos, desde simples forajidos que nos atacarán con sus armas de fuego hasta robots que lanzarán mísiles contra nosotros. En cada nivel nos enfrentaremos a dos mini jefes y a un jefe final que nos pondrá las cosas aún más difíciles.

El juego ofrece varios modos de juego. Podemos disfrutar de este título en modo 1 y 2 jugadores, tanto cooperativo como Versus.

Los usuarios de Playstation 4 están de suerte pues justo en 2 días, el día 20 de Diciembre, sale en Europa Wild Guns: Reloaded. Esta versión conserva los gráficos originales, pero adaptados a los formatos de pantalla actuales. Además, se han añadido dos nuevos personajes (¡Uno de ellos es un adorable perro!), nuevas pantallas y el multijugador ha pasado de 2 a 4 jugadores. Puede ser una oportunidad perfecta para reencontrarse con este clásico.

Wild Guns es un juego frenético que mezcla dos mundos opuestos de una forma muy elegante. Un clásico que no defrauda pese a los 22 años que tiene a las espaldas.