Recordando
Retro Review de Dark Seed

En el mundo de H.R. Giger

Con la resaca de Halloween aún presente, hoy vamos a tratar sobre una de las aventuras gráficas más terroríficas que aparecieron en la época dorada del point 'n' click. Esta aventura no es otra que Dark Seed, programada por Cyberdreams, una compañía que no llegó ni a lanzar cinco juegos (uno de ellos fue la secuela de Darkseed).

La estética del juego está inspirada en la obra del artista gráfico y escultor suizo H. R. Giger, quien tuvo también presencia en el cine, por ejemplo en la saga Alien. Las creaciones de Giger se basan principalmente en la biomecánica, es decir, cuerpos vivos insertados de alguna u otra forma en máquinas, además de un aspecto bastante sombrío y, en muchas ocasiones, tenebroso.

El juego apareció en 1992, en plena efervescencia del género y, aunque estéticamente estaba muy logrado, enseguida se vió lastrado por algunos errores graves como la posibilidad de llegar a un dead-end (el juego no puede ser finalizado por alguna acción que hemos omitido) debido principalmente a que el juego seguía un sistema de tiempos en los que realizar ciertas cosas, y parece ser que a los programadores se les escapó algunas situaciones en las que podíamos jugar una partida inútil, algo que como es lógico frustró a muchos jugadores.

La trama (y la intro inicial, que es magnífica) empieza a apuntar el terror que envuelve esta aventura: nos ponemos en la piel de Mike Dawson, un publicista, cuyo sueño es convertirse en escritor. Para ello decide comprar una solitaria mansión en un pueblo llamado Woodland Hills. Mike tiene sospechas sobre la convenciencia de la compra, debido al bajo coste de la casa y a que la venta se realizaría en una transacción un tanto secreta. Sin embargo, el apartado paraje en el que se encuentra la mansión y la belleza del entorno hace que se decida a realizar la compra. Tras llegar el primer día, se siente extrañamente cansado y decide acostarse, pero horas más tarde se despierta tras sufrir una horrible pesadilla... pero la pesadilla no será del todo irreal ya que una semilla de oscuridad ha sido plantada en lo más profundo de nuestro cerebro y solo disponemos de tres días para averiguar como detenerla.

La interfaz es muy sencilla y bastante similar a las aventuras coetáneas: una barra superior con las acciones y el inventario, y un cuadrado inferior donde irá apareciendo el texto.

Respecto al desarrollo de la aventura, Darkseed no se caracterizó por la complejidad de sus puzzles, si no porque en el juego vamos permanentemente a contrarreloj, ya que solo dispondremos de tres días para finalizar la aventura, antes de que la semilla que tenemos plantada en el cerebro dé paso a un alien que nacerá en nuestro interior y, por lo tanto, nos matará. Además, esto hay que sumarle de que a pesar de que podemos guardar la partida, como es lógico, hemos de tener cuidado de no guardarla o bien en un punto donde ya sea demasiado tarde y no nos dé tiempo a completar la aventura, o bien en un punto de los que hemos citado anteriormente en el que no podremos avanzar por un fallo de diseño del juego.

Por si fuera poco, una de las características de Dark Seed es que viajaremos entre dos mundos, el "real" y el Mundo Oscuro. En este último mundo deberemos darnos prisa, ya que si tardamos mucho Mike se sentirá enormemente cansado y tras caer en un profundo sueño, morirá. Como véis, muerte por todas partes. Además, algunas acciones que realicemos en uno de los mundos tiene implicaciones en el otro... 

Sin duda alguna, el apartado gráfico es el más potente de Darkseed, sobretodo en sus secuencias cinemáticas que son realmente espectaculares para la época. En el apartado sonoro flojea un poco pero tampoco resulta molesto.

Ahora vamos con la leyenda (desmentida) y la parte curiosa que envolvió al juego. Dark Seed huyó de los personajes dibujados propios de la época, digitalizando y filmando a una persona real, a la que luego animarían en el juego. Mike Dawson no es otro que el diseñador principal real del juego, que se prestó voluntario para ser el protagonista. La leyenda dijo que tras finalizar el juego, el Mike Dawson de carne y hueso perdió la cabeza y desapareció sin dejar rastro. En una época sin Internet donde cualquier bulo aparecido en una revista podía ser dificilmente desmentido al no tener acceso a otras fuentes de información, aumentó el aura terrorífica del juego. Todo resultó ser falso y a Mike Dawson esta anécdota le pareció de lo más divertida.

Resumiendo, Dark Seed fue una aventura que se situó en la vanguardia, ofreciendo elementos bastante innovadores para la época, tanto técnicos como de jugabilidad, pero se vió lastrado por los errores comentados anteriormente y por la excesiva presión que ejercía sobre el jugador el hecho de que la historia transcurriese en tiempo real. Aún así, merece (y mucho) la pena ser jugada sobretodo si queremos pasar un mal rato.

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