Recordando
Retro Review Excitebike

En busca de la vuelta perfecta

Esta semana seguimos en el género de las carreras, pero esta vez en competiciones más deportivas que las representadas en Deathtrack. Excitebike, todo un clásico de NES que me hizo disfrutar mucho de niño echándole infinitas partidas.

Excitebike fue desarrollado y publicado por la propia Nintendo en el año 1984, y su diseñador no fue otro que el mismísimo Shigeru Miyamoto. La pegadiza música del juego fue compuesta por Akito Nakatsuka. El juego fue publicado primero para NES, y más tarde también para ArcadeNEC PC-8801 y Sharp X1. Al ser un clásico de Nintendo, lo hemos podido ver en diferentes colecciones, incluido como bonus en otros juegos o en las tiendas digitales de Nintendo para sus nuevas consolas. Este título tiene dos secuelas directas: Excitebike 64 para Nintendo 64 y Excitebike: World Rally para Wiiware. Para Wii también se publicaron dos títulos que tienen el honor de compartir el nombre de este clásico: Excite Truck y Excitebots.

En Excitebike solo podemos seleccionar a un corredor vestido de blanco y rojo con su moto a juego. Nuestro objetivo es hacer un tiempo menor a la marca indicada en la parte inferior de la pantalla, la cual corresponde al tercer puesto. Si quedamos con un tiempo menor a esa marca, pasaremos a la siguiente carrera, y sino quedaremos eliminados.

En la carrera podemos ver la pista de perfil y tenemos que mover a nuestro motorista por los diferentes carriles para evitar los obstáculos. Hay diferentes tipos de obstáculos, algunos nos harán frenar, como la hierba o los charcos, y otros nos harán caer al suelo, como los baches. Si caemos al suelo, el motorista saldrá rodando fuera de la pista, y deberemos pulsar B y A alternativamente para que vuelva lo más rápido posible. En la pista también encontramos numerosas rampas, y al saltar deberemos adaptar la inclinación de la moto a los diferentes desniveles para no perder velocidad y también para evitar caernos.

La aceleración de la moto la controlamos con los botones B y A. Con A mantenemos una velocidad que no fuerza la moto, y con B hacemos que la moto vaya más deprisa, pero hace que el motor se caliente, y si la barra que indica la temperatura del motor se llena, la moto se parará y nos hará perder un segundos, así que hay que saber cuando usar esta aceleración extra. En las pistas hay unas flechas marcadas en el suelo que reducirán la temperatura del motor si pasamos por encima.

Cinco pistas diferentes son las que forman el juego. Podemos seleccionar cualquiera de las pistas en el menú principal del juego, aunque la gracia está empezar por la primera y superar todas ellas. El juego no tiene final, cuando llegamos a la quinta pista, saldrá un contador en la parte inferior derecha de la pantalla que indicará las veces que hemos conseguido superar dicha pista, y así hasta que no consigamos superarla y quedemos eliminados.

Hay 3 modos de juego disponibles. En el modo A el jugador corre solo, y en el modo B debe competir con otros corredores, la función de los cuales es hacer de obstáculos móviles, ya que si el jugador choca con ellos por la parte de atrás caerá al suelo. El tercer modo es un editor de niveles muy completo. En la versión japonesa se podían guardar los niveles creados mediante el periférico Famicom Data Recorder, pero dicho invento no llegó al mercado occidental, y los niveles no se podían guardar en dicha versión.

Fueron publicadas dos versiones menos conocidas de Excitebike. La primera es Excitebike Vs., una versión mejorada publicada para Arcades y Famicom Disk System que permitía jugar a dos jugadores. La segunda versión es aún más curiosa, un título llamado Excitebike: Bun Bun Mario Battle Stadium, solo publicado en Japón para Satellaview que cambiaba los corredores del original por Mario, Luigi, Princess Peach, Wario, Toad y Koopa Troopas.

Excitebike sigue teniendo una jugabilidad tan buena como el primer día. La mayor pega es que el número de pantallas es muy limitado, pero por lo demás es un juego muy divertido y desafiante al cual tendremos que dedicarle bastantes partidas si queremos llegar a dominarlo por completo.