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La venganza de Johny Comomolo

El título no fue lo peor

Al calor del éxito de algunas compañías españolas como Topo Soft, DinamicOpera, por citar algunas, empezaron a aparecer pequeñas compañías con desarrolladores jóvenes (principalmente amateurs) que programaban sus juegos para luego ser distribuidos por las grandes compañías de la época como Erbe Dro Soft, filial de la compañía discográfica DRO.

Este es el caso de la casi desconocida Juliet Software que presentó un juego bajo un nombre algo sonrojante, pero el juego aún resultó ser peor: el juego no es otro que La venganza de Johny Comomolo.

El bueno de nuestro progatonista fue el único superviviente terráqueo del ataque a la nave en la que viajaba por una potencia extranjera. Tras el ataque vivió con una única obsesión: vengarse de sus atacantes, viajando al punto donde fueron atacados y aniquilándolos. Para ello, consigue huir en la nave nodriza adosada a la nave madre.

Al llegar a la base enemiga, tendremos que enfrentarnos a todo tipo de cyborgs, quienes pueden atacarnos con ondas paralizantes. Pero no iremos desarmados, nuestro rayo de neutrones los pueden hacer trizas. El juego consta de 10 niveles a los que podremos ir accediendo mediante los ascensores (de una única dirección, por cierto), hasta llegar al nivel cero, donde está una pequeña nave que hemos de capturar. Por el camino, nos encontraremos con máquinas detectoras que nos harán preguntas que deberemos responder adecuadamente, pero por si fuera poco, tendremos que ir jugando a los videojuegos que nos encontremos o el ordenador nos detectará y acabará con nuestra vida en un santiamén.

El juego se desarrolla como un plataformas clásico de la época, sin scroll, existiendo una mal resuelta transición entre pantallas que llega a resultar tediosa. La jugabilidad y el apartado gráfico tampoco destacan especialmente, resumiendo, es un juego bastante malo. No en vano, salió a un precio bajo (unas 595 pesetas) en las líneas de venta de juegos de segunda fila, como las conocidas Kixx o Mastertronic, pero en esta ocasión era Dro la encargada, como hemos comentado anteriormente.

Pero la infamia no quedó aquí, y el juego contó con una segunda parte titulada Johny Comomolo 3-2-1 Fire.

Como dato curioso, existe un grupo de rock and roll y rockabilly de los años 80 que se llama Johnny Comomollo y sus gángtsers del ritmo, pero desconocemos si el título del juego responde a un homenaje a dicho grupo. Sin embargo, la similitud es muy grande ya que solo difieren en la ene y la ele adicional en el título del grupo.

Un juego bastante peculiar que merecía estar en nuestra raroteca.

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